Ahora ya sabemos quién es quién
Por Hermann W. Bruch

Ya tenemos TLC con los EE.UU. El congreso del país del norte ha aprobado el CAFTA y esto significa que nuestro país tendrá que ponerse las pilas para aprovechar al máximo las ventajas que esto representa para la economía entera. Cada sector, cada empresario, grande, mediano o pequeño, cada agricultor, grande, mediano o pequeño, tendrá oportunidad de sacar ventaja de este acuerdo comercial.

Pero no nos engañemos. También los empresarios y agricultores del país grande, el país del norte, tendrán oportunidades que explotar y en este juego de intercambios liberados, sólo los más listos, los más inventivos, los más empeñosos saldrán ganadores. Como en todo en la vida, el que se afane tendrá sus frutos. El que se duerma esperando que el estado o el gobierno le haga su trabajo, se quedará atrás y perderá. Así son las reglas del juego desde que el mundo es mundo y quien no lo quiera entender que regrese a su casa, busque una Biblia y que la lea.

Mientras tanto, nuestros campeones de la izquierda, nuestros jurásicos intelectuales del partido que representa – supuestamente – los intereses del pueblo, de los trabajadores, de los campesinos, etc., ha dado su más importante demostración de supina ignorancia, estupidez, mala fe o total desinterés por lo que le suceda al pueblo al plantear, como patada de ahogado, que presentará un recurso de inconstitucionalidad contra el CAFTA.

No encontré palabras más duras para describir esta demostración política cavernaria, pues de lo contrario las hubiera utilizado. Lo que necesita nuestro país en estos momentos son propuestas claras y concretas de cómo vamos a aprovechar esta instancia que se nos presenta como algo histórico, ineludible y potencialmente positivo. No es el momento para la disidencia. Es el momento de la conciliación, la concertación y la proposición.

Creo que lo que El Salvador necesita es caminar hacia un derrotero y no dejarse derrotar por ideas anacrónicas y derrotistas. No debemos dejarnos llevar por la intransigencia política que nos puede hacer retroceder. Debemos entender que las cartas están echadas y que el juego debe jugarse. Jugarse bien, con astucia, con creatividad, con perseverancia y con empeño.

Ya sabemos quién es quién. Sólo nos falta saber con quien nos vamos. Y está claro que debemos irnos con los ganadores, no con los perdedores. El CAFTA es un desafío no una sentencia. El FMLN representa la negación. El CAFTA la proposición. Podemos ir hacia adelante con el estandarte de la victoria al frente, pero nunca con el Frente con el estandarte de la hoz y el martillo en la nuca.
San Salvador, 28 de Julio de 2005.

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