¿Seremos borregos?

Las pretensiones del FMLN son claras.

Las reacciones de la Sociedad Civil no lo son.

¿Por qué será?

Por Hermann W. Bruch

Lo he venido denunciando desde hace bastante tiempo, podría decir que desde que se gestó el pacto secreto y perverso entre el entonces presidente Saca y la gente del Frente, específicamente José Luis Merino. Existe un proyecto para llevarnos hacia una especie de socialismo 21 y nos están metiendo el purgante poquito a poco sin que tengamos las agallas de reaccionar y decir ¡HASTA AQUÍ NO MÁS LLEGARON!

Eran los días del incidente turbio en el que el francotirador Mario Belloso mató a policías cerca del Hospital Benjamín Bloom, el 5 de julio de 2006. A causa de ese incidente, el FMLN quedaba muy mal parado y sus dirigentes corrieron a Casa Presidencial a reunirse con Saca para ver la manera de “maquillar” un poco ese asunto antes de que se desbordara.

Eso permitió que se abriera un canal de comunicación entre Saca y la alta dirigencia del FMLN, y a partir de ese momento comienza a gestarse un plan maquiavélico, con remembranzas al tristemente famoso pacto entre Arnoldo Alemán y Daniel Ortega en Nicaragua. Lo demás es historia, aunque es sorprendente que haya tantos incautos en nuestro país, especialmente en los ámbitos empresariales, que aún creen en pajaritas preñadas.

Esa ingenuidad política es la que nos ha llevado a la situación en la que nos encontramos actualmente. La derrota electoral del partido ARENA propició un descalabro dentro del partido que hasta este día no se resuelve. Raudo y veloz, el señor Alfredo Cristiani se apodera de la institución, no con el supuesto y publicitado fin de coordinar los esfuerzos para su recuperación sino para utilizarlo como trinchera para proteger sus intereses y los de algunos de sus colegas.

El partido ARENA, después de todo, es un partido experto en ser trinchera. Así nació, para proteger los intereses de un sector del capital que se vio muy amenazado por la arremetida de los “comunistas” parapetados en la guerrilla salvadoreña. Y ahora nuevamente es utilizado para proteger los “negocios” turbios, presentes y pasados del señor Cristiani y otros. Por supuesto, un partido que se desvía de sus ideales y sus principios (al menos esos que publica en sus estatutos) para dedicarse a encubrir y proteger causas oscuras, es un partido que tiende a desaparecer (¿se repetirá la historia?) o al menos a convertirse en una mercancía electorera y comercializadora de votos.

Los empresarios, las gremiales empresariales, la Sociedad Civil y los sectores que se han pronunciado en torno a defender la Sala de lo Constitucional y los intereses de la ciudadanía expresados en nuestra Constitución y nuestro derecho a elegir y votar por personas y no por banderas, como nos quieren obligar algunos partidos políticos alineados al FMLN, deben comprender que no es el partido ARENA el partido al cual hay que arrimarse sino que debemos convertir el movimiento civil en una fuerza por sí mismo.

La manera de devolverle el poder al pueblo no es por la vía del sometimiento que busca el partido FMLN sino por la vía de la libertad. Esta es la que nos ha devuelto la Sala de lo Constitucional y los 4 Magistrados valientes y nuestro deber es darles nuestro total apoyo.

 

Para ello es necesario exigir la derogación del decreto 743 y del decreto 758. El primero por ser un adefesio que mientras más pronto desaparezca mejor. Es una vergüenza tener un decreto que ha sido redactado con las patas. El segundo, el 758, porque definitivamente contradice la sentencia anteriormente pronunciada por la Sala de lo Constitucional y nos obliga nuevamente a aceptar el voto por banderas y no por personas.

 

La Sociedad Civil tiene que definirse con más fuerza y con más claridad. No están los tiempos para medias tintas. O queremos ser un país libre o tiremos la toalla y nos convertimos en una sociedad mansa, manipulada en donde los cabecillas son los iluminados que todo los saben y a quienes debemos obedecer ciegamente.

 

Las gremiales empresariales, las ONG’s que están representadas en CREE, las Universidades, los intelectuales en fin, todos aquellos que nos sentimos en capacidad de pensar y no de ser conducidos como borregos como es la pretensión de las autoridades del FMLN, expresadas claramente por su cabecilla Medardo González, tenemos la obligación moral y patriótica de defender nuestra libertad, la democracia que tanto nos ha costado ir construyendo poco a poco y que de un plumazo nos quieren arrebatar.

 

Somos un país libre y los salvadoreños jamás debemos aceptar que nos impongan leyes totalitarias ni restrictivas. Defendamos nuestra Sala de lo Constitucional que es el último bastión que nos queda y defendamos nuestro derecho a elegir y a votar por personas. Exijamos más respeto y si no se nos escucha, hagamos sonar los tambores de guerra, para defender hasta la muerte nuestra libertad.

¡Viva El Salvador!

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