Levantando el ESTANDARTE

Por Hermann W. Bruch

La gente decente no está sola en el mundo. Siempre hay personas que tienen niveles superiores de honestidad y compromiso con la sociedad. Es la clase de personas que tienen la entereza, la valentía y la oportunidad de incidir en la vida pública como para poner un poco de freno y contrapeso a los desmanes que cometen los oportunistas que ocupan puestos de poder, oportunistas disfrazados de funcionarios públicos que debieran aspirar a convertirse en servidores públicos.

Los “Pollos” Samayoa (Salvador y Joaquín) son dos de esos personajes que necesita toda sociedad que quiere y aspira a salir adelante, a superarse, a romper las cadenas que le imponen los malos gobernantes, los malos políticos. Ambos han escrito y publicado su opinión con valentía, en sus columnas de El Diario de Hoy del día 10 de febrero, 2011, para hacer saber a diferentes instancias de poder de nuestro querido El Salvador lo equivocado que están, lo mal que están actuando, el daño que le hacen al país.

Ambos ellos, hermanos de sangre, hermanos gemelos, hermanos de lucha política, hermanos en ideales y en sueños, hermanos salvadoreños, hermanos de verdad, han levantado el ESTANDARTE DE LA DIGNIDAD, DE LA HONESTIDAD Y DE LA VALENTÍA y nos han dejado un mensaje que debemos tomar muy en serio los salvadoreños que queremos salvar a nuestro país de las garras del crimen y de la corrupción: que ha llegado el momento de tomar las riendas de nuestro destino, de convertirnos en verdaderos ciudadanos activos, capaces de hacer que pasen cosas en nuestro país, cosas buenas, cosas decentes, cosas que nos conviertan en un país que avanza hacia el desarrollo, sin pedir limosnas ni caer presas de políticos sin escrúpulos que nos ofrecen cielo y tierra, pero que solo nos entregan miseria.

Allá en México una periodista se le ha plantado al Presidente y a una poderosa cadena de Radio al denunciar valientemente las verdaderas razones por la que ha sido despedida. Al denunciar la odiosa injerencia de la presidencia de la república en el quehacer de la libre expresión, ha puesto en jaque a toda una estructura de poder que va quedando obsoleta.

Más lejos de nuestras tierras, los ciudadanos se han levantado en contra de gobiernos “eternos” y han puesto en jaque a esas malignos andamiajes de poder. Túnez, Egipto, Jordania y otros países cercanos han visto a sus ciudadanos hacer lo que se espera de ellos, protestar, denunciar, exigir, botar gobiernos corruptos. En resumidas cuentas, ejercer el verdadero VOTO POPULAR.

A ver si los salvadoreños somos capaces de hacer algo bueno por nosotros mismos. A ver si nuestra clase política es capaz de tomar nota de lo que está sucediendo allende nuestras fronteras y ponen sus barbas a remojar, antes e que sea demasiado tarde.

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